CONSEJOS PARA EL USO DE FORMOL

La keratina es un principal componente del cabello y la responsable de que tenga la forma que tiene, que brille y que conserve la elasticidad. Como todas sabéis también es la responsable que permite peinar el cabello más fácilmente.

La keratina es uno de los tratamientos en los salones más populares hoy por hoy. Los distribuidores se han echo eco de esta demanda por ello circulan diferentes versiones de keratina, tantas como marcas hay en el mercado.

He probado y testado muchos tratamientos de keratina, y soy de las que pienso que para que alise correctamente debe de existir algún componente químico que rompa los puentes cistínicos, si no es así, no es un tratamiento que alise, su función es controlar el encrespado, nutrir y reparar la hebra capilar y facilitar el alisado del cabello.

Y uno de esos componentes químicos es el formol o el formaldehído. Esta sustancia representa un peligro para la salud, tanto para la peluquera como para el cliente.

Tenemos que tener en cuenta que algunos fabricantes, importadores o distribuidores podrían indicar otros nombres para el formol en la información sobre el producto o podrían afirmar que el producto está “libre de formaldehído”.

El formaldehído podría indicarse como glicol de metileno, formalín, óxido de metileno, paraforma, aldehído fórmico, metanal, oxometano, oximetileno o Número CAS 50-00-0. Todos estos son nombres de formaldehído.

Es importante informarse de los componentes con los que tú y tu equipo estáis tratando para evitar daños en vuestra salud y en la de los clientes, no os dejéis engañar.

Cuando las keratinas contienen más de un 2% de formol caben diferentes contradicciones. Puede ser que algunas personas noten caída de cabello después de unas semanas de la aplicación y en ocasiones se puede convertir en cabellos quebradizos. Hace que el cabello pierda los minerales, quede liso pero sin vida, y a la larga se debilite.

Y para nosotras las trabajadoras,una continua exposición a este componente químico puede acarrear serios problemas cutáneos, oculares y respiratorios, además de dermatitis,urticaria asma e incluso cáncer.

Por eso a la hora de aplicar un tratamiento de keratina, es necesario conocer el producto y la proporción qué contenta de formol siempre debería ser menos de un 2% y en lo posible exigir un tratamiento 100% sin formol.

Una de mis experiencias con tratamientos de keratinas fue entrar a un salón en EEUU en el cual no aguantamos ni tres minutos dentro.

Estaban trabajando con un tipo de keratina que creaba un vapor que no se podía respirar, me quedé sorprendida porque no llevaban protección ni guantes ni mascarillas.

El olor era brutal y ese día nuestras gargantas se resintieron,aquí en España no estamos acostumbrados a trabajar con este tipo de keratinas y de verdad me impactó muchísimo.

Por eso, si decidís trabajar con formol sea la cantidad que sea aquí os dejo unos tips para cuidar vuestra salud y a la de tus clientes.

  • Informar a los empleados sobre los efectos del formaldehído para la salud, cómo usar el producto de manera segura y qué equipo de protección personal llevar puesto al usar el producto.
  • Instalar sistemas de ventilación en las áreas donde se mezclen y se realizen estos productos o servicios.
  • Cuando sea posible, exigir que los empleados usen una temperatura de calor más baja en los secadores y planchas para cabello que usen durante el proceso.
  • De ser necesario dar mascarillas a los empleados y también a los clientes.
  • Utilizar guantes protectores durante su manipulación.
  • Limpiar los derrames de manera segura y desecharlos como es debido.

Como veis está en vuestras manos el poner las precauciones necesarias para estos tipos de componentes que utilizamos a diario, y que nunca está de más recordar a que nos exponemos en nuestra profesión.

¿Que precauciones utilizas en tu salón? ¿Que experiencias has tenido con este tipo de producto químico?

Sonia Jiménez

TIENDA

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