ENTREVISTA MAKEOVER | REVISTA TOCADO

«Haz colecciones para ti, no para los demás»

Si existe una etapa de nuestra vida que recordamos con añoranza es la infancia. José Salvador y Eva González nos transportan a esos años felices con su colección Nayma. Al frente de Makeover, su salón situado en Logroño, nos ofrecen peluquería de autor “con mayúsculas” que parte del corazón, de sus emociones más profundas.

¡Qué duda cabe de que la vida te da un vuelco enorme cuando tienes un hijo! A todos nos gustaría que los días tuvieran más de 24 horas. Así les podríamos dedicar más tiempo a esos seres que nos miran con ojos embelesados.

Algunos profesionales consiguen hacer realidad el sueño de muchos padres: echar mano de su creatividad para homenajear a sus pequeños tesoros. Es el caso de José Salvador y Eva González, al frente de Makeover, un salón que ya es un referente en La Rioja.

Ambos dejaron fluir sus sentimientos más íntimos, convirtiéndolos en la mejor fuente de inspiración. De ahí ha surgido Nayma, una colección delicada que refleja inocencia y pureza, dedicada a sus hijas Naia y Alma.

Nayma supone un punto y aparte comparada con colecciones anteriores de Makeover: Okubo, Rusty, Simple y Suburbian. Hace tres años, con Simple, un trabajo de líneas sencillas, limpias y elegantes, quedaron finalistas en los International Visionary Awards y los AIPP Awards, en la categoría Mens.

A pesar de sus éxitos, su filosofía es muy clara: “Hacemos colecciones para nosotros y también para nuestros clientes y nuestro salón. El objetivo no es concursar”, puntualiza Salvador.

En Makeover adaptan las tendencias a sus clientes y dejan ir buena parte de sus valores: sinceridad, honestidad y transparencia. Además, les gusta compartir sus conocimientos con los demás. “Como formadores de Schwarzkopf, nos encanta enseñar a la gente. Somos cercanos y estamos abiertos a cualquier persona que quiera contar con nosotros. Ese es nuestro dia a día y nos encanta”.

Con Nayma rendís homenaje a vuestras hijas. Contadnos, ¿cómo surgió esta colección? ¿Cuál fue el punto de partida cotidiano que dio pie a este trabajo tan bello?

Sin duda, el punto de partida son nuestras hijas. Desde que fundamos Makeover, ellas se han visto obligadas a adaptarse a nuestro ritmo para que pudiéramos sacar las colecciones adelante.

Somos una empresa pequeña y nos llevamos a casa el trabajo que no acabamos en el salón. Nos han visto al pie del cañón hasta muy tarde, a horas intempestivas. Son nuestra inspiración porque se lo merecen: nunca ponen mala cara y nos brindan todo su apoyo.

¿De dónde surge el nombre de Nayma?

Nayma es la fusión de los nombres de nuestras hijas: Naia y Alma. Buscamos algo que sonara bien y surgió Nayma. Encaja perfectamente con lo que buscábamos.

La carga emocional es básica en esta colección. En vuestra opinión, ¿hay que sentir para poder crear?

En Nayma por supuesto que sí. La carga emocional es la que tiene más peso en esta colección. Al final, no deja de ser un cachito nuestro.

Rendir homenaje a las dos personitas que más queremos es lo más importante para nosotros. Por cierto, ellas han participado en este proyecto, creando sus propias trenzas.

¿En serio?

Sí. Hemos volcado todo lo que sabemos en trenzas, buscando una simetría a la hora de confeccionarlas. También teníamos claro que queríamos añadir trenzas de nuestras niñas.

Por la noche, nos echaban una mano hasta que llegaba la hora de irse a dormir. La idea era fusionar todos los trenzados para que el resultado fuera bonito.

Hemos añadido todas las técnicas que conocemos, excepto la de la trenza gusano. No armonizaba con este tipo de trenzados. Más bien hemos apostado por trenzas tradicionales. Aquellas que cualquier madre le puede hacer a su hija en su propia casa.

¿Por qué os gustan tanto las trenzas? ¿Qué representan para vosotros?

Las trenzas nos hacen recordar mil y una anécdotas de los primeros días de escuela de nuestras hijas. Los profesores siempre nos decían que iban muy bien peinadas. Se preguntaban cómo era posible que llevaran esas trenzas tan maravillosas.

La pequeña les decía que la peinaba su padre, pero no se lo creían. Ella les aclaraba que su padre y su madre eran peluqueros.

A partir de ahí, nos traían a los/as profesores/as al salón. Supongo que debían pensar: “Si estas niñas van tan bien peinadas, con nosotros tampoco se les dará nada mal”.

Básicamente, ¿cómo ayudan maquillaje, estilismo, iluminación, escenografía y fotografía a expresar el mensaje que transmite Nayma?

¡Buena pregunta! Hemos conocido a Eva Quílez, una maquilladora que nos entiende a la perfección. ¡Estamos enamoradísimos de ella! Eva se ha convertido en el tercer miembro de Makeover, en cuanto a maquillaje. Es una delicia trabajar con ella y así poder transmitir lo que sentimos.

Otro gran descubrimiento de esta colección ha sido Mikoto, que se ha encargado del estilismo. Mikoto es una chica que trabajaba con Missouri. David Arnal nos habló de ella y nos dijo que estaba aprendiendo a moverse en este mundo. También nos preguntó si le podíamos echar una mano.

Lo primero que observamos fue su pasión, pero también su delicadeza y saber estar. Era la pieza que faltaba en nuestra colección, porque todo suma. La verdad es que estamos muy agradecidos a todos los que han participado en Nayma. Ha sido emocionante ver la foto final. No es fácil plasmar lo que teníamos en la cabeza. Somos afortunados de haberlo experimentado.

¿Qué destacaríais del photo shooting junto a David Arnal?

¡Qué te voy a contar de David Arnal! Hemos trabajado muchísimo con él, y aun así esta vez ha sido diferente. Desde el día que hablamos con él surgió algo, aunque no se bien qué (ríe). Sabíamos que iba a salir un proyecto muy chulo y así ha sido.

Si tienes una idea en la cabeza, David es único para sacártela. Esta vez no hemos entendido muy bien. Ha sido muy fácil materializar esa idea y los resultados están ahí. Se lo dije en privado y ahora lo digo en público: “Mil gracias, David. Esta vez lo has bordado”.

Desde un punto de vista creativo, Nayma rompe con todo lo que habéis hecho hasta ahora. A mí me recuerda una especie de cuento de hadas. Como una especie de regreso a nuestra niñez. ¿Qué opinión tenéis al respecto?

Sí, coincido contigo. Nayma es un punto y aparte con otros trabajos que hemos hecho antes. Se trata de una colección muy íntima, donde hay mucho sentimiento. No era un proyecto normal y me ha dado muchos quebraderos de cabeza. Sobre todo, a nivel emocional. Hay que sentir, para poder hacer. Nunca nos ponemos a trabajar porque sí. Cada colección la hacemos porque nos apetece plasmar ese sentimiento. No la desarrollamos para participar en algún concurso o publicarla en una revista. Más que buscar inspiración, expresamos emociones.

Como pareja que trabaja junta en un mismo salón, ¿cuál es el secreto para compaginar con éxito vida laboral y personal? ¿Se llega a desconectar en algún momento?

Para mí es muy fácil trabajar con mi pareja y viceversa. Es cierto que trabajamos más de lo que deberíamos, pero, al fin y al cabo, es nuestra pasión. ¿Me preguntas si hay rencillas? Por supuesto, dado que somos muy diferentes. Eva es muy, muy metódica y siempre se propone hacer las cosas como las piensa.

Yo tiendo más a la improvisación. Si veo algo en un papel, me canso. Las cosas deben salir en el momento de ser fotografiadas. Incluso cuando las veo sobre papel fotográfico, me canso. Creo que formamos un tándem perfecto, donde yo pongo un punto de locura y ella otro de cordura. Creo que somos la fusión perfecta.

La peluquería no se mide por lo grande que sea el salón. Sí lo hace por las ganas, el talento y lo que vayas a ofrecer. Mi consejo es que la gente haga lo que sienta, en lugar de lo que quieran los demás. Nosotros siempre lo hemos hecho así y nos ha funcionado”

Básicamente, ¿por qué deberíamos visitar vuestro salón? ¿Qué podemos encontrar en Makeover?

Somos un salón donde se trabaja por y para el cliente. Se le escucha y se adaptan las últimas tendencias a lo que le sienta mejor. Somos sinceros y muy transparentes. Además, intentamos que el cabello no sufra nunca con ciertos tratamientos. Makeover ofrece peluquería de autor y no tiene prisa a la hora de trabajar. Toda persona que venga será bienvenida y se sentirá como en casa.

De salón sito en Logroño, os convertisteis en finalistas de los International Visionary Award y los AIPP Awards, ambos en la categoría masculina, en el año 2019. ¿Cómo lo lleváis? ¿Qué consejo le daríais a cualquier salón o barbería situado en un pequeño municipio cuyo sueño es despegar a lo grande?

Creo que la peluquería no se mide por lo grande que sea el salón. Sí lo hace por las ganas, el talento y lo que vayas a ofrecer. Mi consejo es que la gente haga lo que sienta, en lugar de lo que quieran los demás. Nosotros siempre lo hemos hecho así y nos ha funcionado. Hemos hecho realidad lo que nos apetecía en aquel momento. Eso sí, dedicándole mucho trabajo, esfuerzo y ganas de aprender.

Siempre recuerdo un consejo que me dio David Arnal. Me dijo: “Las colecciones no se crean para concursar. Se hacen para ti, tus clientes y tu salón”. Cuando transmites ese sentimiento, acompañado por un fotógrafo que te entienda y un estilista que capte esa idea, buena parte del camino lo tienes hecho. El verdadero éxito está en trabajar feliz en tu salón. El resto viene por añadidura. Mi consejo es que las colecciones las hagáis para vosotros, no para los demás.

 

Entrevista cedida por la REVISTA TOCADO

 

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