Érika Vera : “ Dejemos que la barbería, a secas y sin etiquetas, evolucione”

Hace años que las barberías vivieron su resurgimiento gracias a la moda de los barbudos, pero han demostrado ser un sector que va más allá de las barbas.

Hoy hablamos con Érika Vera, que tras 8 años al frente de Shave The Sailor, vuelve a reinventar el sector de la barbería. Aboga por espacios libres de prejuicios y abiertos a ofrecer servicios que, tradicionalmente, no se ofrecen en las barberías. Erika lo tiene claro: el cabello no entiende de género.

Shave The Sailor se ha convertido en una barbería de referencia en Vigo y alrededores. ¿Cómo es una visita a vuestra barbería?

¡Pues seguro que un cliente podrá responder mejor que yo esta pregunta! Pero diría que es entrar en un espacio en el que el tiempo no existe, donde tú eres el protagonista y te miman y te cuidan, tiene un aroma…la música… la decoración… ¡Es una atmósfera especial!

No solo hemos creado una pequeña familia en el equipo…es que muchos clientes se sienten parte de esa familia también, y para nosotros lo son!

Quisimos recuperar la esencia auténtica de la barbería, entendida como un punto de encuentro importante para el barrio… ¡todo el mundo es bienvenido! Somos especialistas en corte de caballero clásico, afeitado y arreglo de barba y, sin importar el género, vienen buscando pasar ese ratito con nosotros… y de propina llevarse un buen corte de pelo!

 “Nuestra barbería entiende que el cabello no tiene género, que el maquillaje no tiene género y tampoco los colores o tratamientos tienen género”

En Kremlin Kulture unís barbería, salón de tatuajes y piercings. ¿Qué es Kremlin Kulture y cómo nace esta idea? ¿En qué se diferencia el servicio que ofrecéis aquí al de Shave The Sailor?

Si Shave the Sailor está inspirada en el pasado, Kremlin Kulture está mirando al futuro.

Con Kremlin Kulture quisimos apostar por un concepto más cercano a la generación Z, es el hermano pequeño de Shave the Sailor. Habla en otro idioma, escucha otra música…

La idea surge al darnos cuenta de que había un público al que no estábamos llegando, y con el que quizás tenemos la deuda de crear espacios acordes a su generación y su manera de entender el mundo y las relaciones personales.

4 Elementos, una de las empresas más importantes del street wear de España, quiso contar con nosotros para su buque insignia en la calle más céntrica de Vigo. Así que nos pusimos manos a la obra y el concepto es muy innovador, ya que es una meca para los sneakerheads y amantes de la vida urbana.

Entrar en este espacio te permite crear una imagen que exprese con todos los elementos externos lo que llevas dentro y el mundo del tatuaje, del piercing y de la barbería forma parte de ese conjunto.

¡La tienda además es preciosa! Separada por zonas y grandes cristaleras, con un toque industrial característico de Vigo, todo muy higiénico y que transmite tranquilidad y profesionalidad.
Yo gestiono la parte de barbería exclusivamente, pues es mi área de mayor experiencia, y no podía desaprovechar la ocasión y cruzar límites que parecen inamovibles y abrir el abanico de servicios con respecto a lo que se entiende que deben hacer las barberías: aquí ofrecemos colores fantasía, decoloraciones extremas, alisados, moldeados… todo lo que un cliente necesita para moldear su imagen.

Queremos un espacio seguro en el que desarrollar con creatividad ciertos aspectos de tu imagen. La generación a la que me dirijo ya no ve el mundo en rosa y en azul, así que no discriminamos ni por género ni por longitud de cabello. Nuestra barbería entiende que el cabello no tiene género, que el maquillaje no tiene género y tampoco los colores o tratamientos tienen género.

“Volver a empezar hace que tu empatía hacia quien comienza sea mayor, y eso repercute en el buen hacer de las personas que te rodean”

¿Cómo ha sido el cambio? ¿Volver a meterte de lleno en el mundo del color?

Me considero en constante aprendizaje, ¡y es algo que adoro de mi oficio!

Yo comencé como peluquera, y hace 8 años me especialicé en barbería y siempre me ha parecido una pena no poder poner a trabajar para el caballero otras facetas que tenía en mi «maletín de habilidades». En Shave the Sailor ya llevamos 3 años y siempre estaba diciendo que no a muchos trabajos… ¡así que aquí no lo dudé! Tengo un nuevo público objetivo y ellos es lo que quieren… así que… ¡al lío!

Aunque he de reconocer que es una parte oxidada, que requiere de reajustes y se siente cómo volver a empezar.

Me pasó cuando comencé en barbería y me está pasando ahora. Es una sensación que me encanta y que recomiendo, porque mantiene viva la ilusión por nuestro oficio y no te permite desconectar de tus colaboradores. Trabajar cada día en tu sillón y volver a empezar hace que tu empatía hacia quien comienza sea mayor, y eso repercute en el buen hacer de las personas que te rodean. Nunca olvido lo mal que me trataron en mis principios y no quiero repetir esos patrones.

Kremlin Kulture es una barbería en la que atendéis tanto a hombres como a mujeres, y en la que hacéis cabellos cortos y largos. ¿Crees que todavía cuesta aceptar un concepto como éste?

¡Claro! ¡Me encanta apostar aún con el riesgo de perder!

Y en este caso mi apuesta por el futuro va hacia un espacio lleno de especialistas en diversas áreas y no en un mundo dividido por géneros. El nacimiento de las peluquerías unisex se dio en el momento que las barberías no satisfacían las necesidades de sus clientes melenudos, de las permanentes y colores más rockeros… pero en realidad eran espacios de mujeres con un 30% máximo de caballeros como clientes, pero fue un gran paso en el momento!

En los 90 la moda y diseñadores como Calvin Klein apostaron por modelos andróginos, las mujeres y los hombres se fundían para no distinguirse…pero es que en la actualidad el término unisex ya no nos vale!

La comprensión que tenemos del colectivo LGTBIQ nos lleva a dar pasos valientes y ¡por qué no hacerlo desde las barberías!

¿Por qué si a mi barbería entra un chico de pelo largo lo atiendo, pero si entra una chica solo la atiendo si quiere pelo corto? (Y por desgracia hay en barberías que ni para eso).

Se que abrir la mano al cabello largo de chica requiere de formación técnica específica y que la mayoría de barberos no tiene esa formación. ¡Sé que muchos aún ven la barbería como esa cueva para hombres! Pero en mi interior algo me decía que hay que cambiar las cosas y aquí pongo mi granito de arena.

No es una peluquería unisex, pues somos una barbería y además unisex se nos ha quedado obsoleto! Así que dejemos que la barbería, a secas y sin etiquetas, evolucione y sea la bandera que señale el camino hacia el futuro.

“Si alguien más se anima a abrir barberías no discriminatorias, estaremos un poco más cerca del objetivo de conseguir sociedades más inclusivas”

Ante todo tú te consideras barbera, ¿qué es para ti la barbería? ¿cómo ves la barbería actualmente?

La pasión que siento por la barbería tiene que ver con lo mucho que me gusta la historia, por lo milenario del oficio y por ese lenguaje que se ha desarrollado en los 5 continentes, que es el de las tijeras y la navaja. Es maravilloso viajar por el mundo y ver barberías diversas y fantásticas.

Para mi la barbería es mi forma de vida, un sueño hecho realidad, alejado de esa sensación industrial de trabajo en cadena, ese punto social y de encuentro en el que la confianza con el cliente crea ese clima magnífico del que quieres tu dosis semanal.

¡Las barberías deberían estar protegidas como bien de la humanidad! Porque aunque no se valore como debiera, hacemos mucho bien a la sociedad.

Mi camino en el oficio se ha visto marcado desde el minuto cero por ser mujer, han habido momentos muy duros en los que me he sentido avergonzada por venir de la peluquería y de ser mujer, pues parecía que me relegaba a barbera de segunda clase.

Recuerdo cuando me invitaron a participar en una batalla de barberos pero en la categoría de chica, ¡se me rompió el alma! Años luchando para que se me considere una igual y quieren que compitamos entre nosotras en una categoría especial para que haya chicas que se lleven algún premio.

No necesitamos categorías aparte, ni lazos en los Barber Pole. Solo el respeto de ser tratadas como iguales para poder desarrollar nuestras carreras como el resto de compañeros.

Fueron pasando los años y me di cuenta de que todos los conocimientos de mi carrera como peluquera me ayudaron a ser una Barber más completa! Y podía ofrecer mucho más de lo que la lista de servicios me permitía.

En Shave ya me pude poner con tratamientos de cuero cabelludo, limpiezas faciales, ciertos colores, desrizados…tratamientos reestructurantes para después del verano.. ¡y ahora en Kremlin pues lo mismo! Pero sin discriminar ni longitud ni género.

Así que ojalá esto ayude a que otros compañeros comiencen a quitarse esos corsés que no les dejan ofrecer más servicios. Y que si alguien más se anima a abrir barberías no discriminatorias, estaremos un poco más cerca del objetivo de conseguir sociedades más inclusivas.

En el mundo hay espacio para muchísimos conceptos diversos Peluquerías ultrafemeninas, barberías ultramasculinas, peluquerías unisex, de autor, low cost… Lo importante es que seamos capaces de crear espacios únicos en los que podamos expresarnos como profesionales y seamos felices cada día.

Si algo he aprendido es que cuanto más feliz eres, más felices haces a tus clientes. Y si no tienes miedo a arriesgar, siempre tendrás tu público.

Muchas gracias por esta entrevista y darme la oportunidad de expresar mis proyectos.

 

Alazne Montero

Peluqueras Club

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